martes, 31 de enero de 2023

MEN AT WORK Business as usual ( CBS, 1983)


Business As Usual es el álbum debut de Men At Work, que se lanzó en noviembre de 1981 en Australia y en abril de 1982 en los Estados Unidos. Los miembros del grupo eran Greg Ham a la flauta, saxofón, teclados y voz; Colin Hay a la voz y guitarra; John Rees al bajo; Jerry Speiser a la batería y coros; y Ron Strykert en la guitarra principal y voz. Estuvo nueve semanas en la cima de la lista de álbumes de Australian y  la versión australiana tenía un diseño de portada en blanco y negro, en el extranjero tenían un diseño similar pero en color negro y amarillo. Fué uno de los álbumes más exitosos internacionalmente de un grupo australiano. 

El primer sencillo del álbum, “ Who ca it be now? “, fue lanzado antes de la grabación del resto del álbum. Alcanzó el número 2 en agosto de ese año. El segundo sencillo, " Down under ", ya alcanzó el puesto número 1 durante seis semanas. Un tercer sencillo, " Be good Johnny ", apareció en abril del año siguiente y alcanzó el número 8.

A pesar de la distancia, descubrimos que en las antípodas también se podía hacer New Wave en estado puro: canciones trabajadas sin perder la ligereza, melodías atractivas, facilidad para los estribillos, indumentaria funcional. Este disco abunda (además de en las citadas) en temas muy radiables como “Helpless automaton” o  “People just love to play with words”. Un disco estupendo que nos demuestra que el Pop no conoce ni fronteras ni latitudes.

sábado, 21 de enero de 2023

TOM WAITS Rain dogs (Island, 1985)


 En Septiembre de 1985 se publicó esta absoluta obra maestra. Desde su anterior y primer disco de la trilogía Swordfishtrombones (1983), que completaría más tarde con Frank Wild Years (1987), Tom Waits había dado un giro, abandonando la estructura que a finales de los 70 había utilizado, con canciones basadas en piano y arreglos de cuerdas. La incorporación de instrumentación inusual como marimbas, armonio, órgano, percusión diversa, pero sobre todo una forma de componer alejada de convencionalismos, siguió su fantástico curso en Rain Dogs. 

Encontramos aquí a varios invitados de lujo como Keith Richards, Chris Spedding, John Lurie y Tony Levin, entre otros, con lo cual el disco posee una atmósfera creativa notable, en especial tomando en cuenta que Waits daba mínimas instrucciones y prefería no ensayar casi nada antes de grabar cada pieza.

Y el disco és una auténtica maravilla, el inicio, “Singapore”, pone las reglas, la voz de Tom surfea el ritmo marchoso lleno de detalles instrumentales. La sigilosa “Clap hands” és uno de los temas centrales del disco y de toda la discografía de Waits. Siguen tres piezas unidas por su tratamiento fronterizo en sus ritmos: “Cemetery polka”, “Jockey full of bourbon” y “Tango till they’re sore”. Aparece la guitarra de Keith Richards en “Big black Mariah”, un tema áspero y se cierra la cara A con tres estupendas piezas: “Diamond & gold”, “Hang down your head” y “Time”.

En la cara B “Midtown”, una especie de Henry Mancini neurótico, dando paso a “9th & Hennepin”, en la que Waits, sobre una estupenda marimba, narra su bizarra poesía como si describiera una escena de película negra. Otro punto álgido es “Gun street girl”, un hipnótico blues con el banjo en plan protagónico, mientras el contrabajo de Greg Cohen y la percusión de Michael Blair construyen una base rítmica tan inusual como seductora. Aparece de nuevo Keith Richards en “Union Square” que es el tema más rocker del repertorio. Surge entonces “Blind love”, una balada country, de nuevo con Richards a los coros. "Walking spanish”, una especie de boogie blues con el gran John Lurie (The Lounge Lizards) en el saxo. El tema central de Rain Dogs es “Downtown Train”, una de las más exitosas y conocidas de Waits, y su espíritu nostálgico tiene mucho que ver con el lugar en donde compuso las canciones, en un sótano del bajo Manhattan durante el otoño de 1984. El breve instrumental “Bride on Rain Dog”, deja todo servido para el majestuoso final con “Anywhere I lay my head”, pieza en la que saxos y órgano le dan un carácter solemne de cierre de ceremonia.

miércoles, 11 de enero de 2023

THE DRUMS (Island, 2010)


No es casual que, pese a ser nacidos en Florida y residentes en Brooklyn, las referencias que inmediatamente saltan a la mente para hablar de The Drums sean británicas. Viendo sus fotos y sus vídeos, nadie diría que son de Brighton. Y en lo musical, el propio Jonathan Pierce (cantante y frontman) cuenta que su primer objetivo era montar una banda que sonara como The Wake (grupo de Factory Records). Y aunque no sea exactamente así, esa influencia es perfectamente palpable en la típica rítmica afterpunk de todas y cada una de sus canciones, solo que en este caso se fusiona, muy acertadamente, con aquel melódico espíritu twee de bandas de Sarah Records como The Orchids o The Field Mice. 

La excitación en su música es especialmente acusada en una primera mitad del disco. A las ya conocidas "Best friend", la imprescindible "Let’s go surfing" y el glorioso single "Forever and ever, Amen", se suman las estupendas "Me and the moon", "Skippin’ Town" y "Book of stories". El baladón de aire 50’s "Down by the water" sirve de transición a una segunda parte del álbum menos enardecedora pero igualmente disfrutable, que muestra facetas distintas del grupo como el fraseo a lo Buddy Holly de "It will all end in tears", el medio tiempo de estribillo glorioso "We tried" o la semi-acústica "I’ll never drop my sword"
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martes, 10 de enero de 2023

THE FLAMING LIPS The soft bulletin (Warner, 1999)


 The soft Bulletin es complejo, pero accesible; laberíntico, pero adictivo; psicodélico, pero también planeante. Se concibió durante casi año y medio de encierro y en él no dejan de suceder cosas. Incluso un despliegue de orquesta y voces corales para "The gash". Todo es difícil de concebir, describir y encapsular, porque escapa a los parámetros al uso. Empezando por la voz de Wayne Coyne que tiene algo de Neil Young en ese aire frágil, casi desafinado, pero irresistible. Hay que abrazarle. O eso piensas hasta que, de pronto, caes en la cuenta de que es él quien ya te tiene abrazado a ti.

Es un álbum sin estribillos, pero contagioso. No sabes nunca por dónde vienen los tiros, pero aceptas convertirte en su diana. Lo podemos considerar psicodélico, o quizá no mucho, porque lo suyo es un mundo aparte. "Race for the prize" servía de apertura enérgica, catártica, aunque nadie podría utilizarla para silbar. "The spark that bled" dura seis minutos, que tampoco son tantos, pero se erige en una especie de suite con la que no sabemos si el calendario señala 1999 o 1969. "Waitin’ for a superman" también podría asemejarse a lo que tradicionalmente se entendía como single…, pero no mucho. Y luego están, claro, "Suddenly everything has changed" y "Feeling yourself disintegrate". La primera, meditabunda y orquestal, entre Brian Wilson y The High Llamas. La segunda, tan sentida y profunda que solo deja la opción de resquebrajarse.

Hay quien sitúa este The soft bulletin entre los discos más importantes de todos los tiempos, o como mínimo de su década. Puede ser una exageración, pero no un disparate. Los chicos de Oklahoma no eran precisamente unos recién llegados, y en su historial se contabilizaban ya unos cuantos capítulos de relevancia, pero esta aventura se erige en algo muy parecido al Pet sounds de la generación X, uno de los viajes sonoros más alucinantes concebidos por el ser humano para despedirse del siglo XX.


lunes, 2 de enero de 2023

JIMI HENDRIX The ultimate experience (Polydor, 1992)


Como compilación de un solo disco, The Ultimate Experience es difícil de superar. A partir de todos los álbumes originales de Jimi Hendrix Experience , la colección de 20 pistas toca todos los puntos principales: "Purple haze", "All along the watchtower", "Little wing", "Red house", "The wind cries". Mary", "Highway chile", "Angel", y da una impresión precisa de por qué Hendrix fue tan revolucionario e influyente. Los tres álbumes de estudio completos de Hendrix son de escucha obligatoria, pero The Ultimate Experience es una excelente introducción al guitarrista.

Hendrix es considerado uno de los mejores y más influyentes guitarristas eléctricos de la historia de la música popular, y uno de los músicos más importantes del siglo XX. 

Musicalmente influido por el rock & roll y el
blues
eléctrico americanos, tras tener un éxito inicial con su banda The Jimi Hendrix Experience, logró fama en los Estados Unidos tras un concierto en 1967 en el Festival Pop de Monterey. Más tarde, encabezó el Woodstock Festival en 1969, y el Isle of Wight Festival de 1970, antes de fallecer a los 27 años.

PALACE MUSIC Arise, therefore (Drag City, 1996)

 Una vez más, Will Oldham con este trabajo emerge de la turbia neblina del Medio Oeste con otra ración de encantadoras y discretas reflexion...