lunes, 27 de septiembre de 2021

RODDY FRAME Seven dials (AED Records, 2014)


 Hace demasiados años, Roddy Frame, disfrazado de Aztec Camera, dió su primera lección magistral con un álbum de canciones pop maravillosamente vitales High Land, Hard Rain (1983) era alegre pero con mucha sabiduría musical, fruto de la ingestión de una mezcla heterogénea de influencias.

Más de tres décadas después, el rostro que aparece en la portada de su cuarto álbum en solitario lleva las marcas de la mediana edad, pero el hilo que conecta esa primera declaración con la voz de Seven Dials es notablemente fuerte

Lo que está claro en Seven Dials, que se lanzó en mayo de 2014, es que Frame no ha perdido nada de su habilidad para crear himnos. En un universo más perfecto, le habría mostrado a Gary Barlow como se hace una canción perfecta en "White pony", "Into the sun" o en "Forty days of rain". En “Rear view mirror” rinde tributo a Bacharach mientras que “English garden” es un lamento malhumorado al estilo de Lou Reed.

El paisaje emocional de Frame entrelaza una exquisita melancolía y un optimismo de ojos brillantes habiendo cumplido 50 ese año.  “Enterradme en Seven Dials”, canta en un momento, “para que mi alma nunca encuentre su camino”, mientras que “The other side” reflexiona sobre la otra vida.Y se vuelve todo corazón en “From a train”, cantando a un amor perdido.

Seven Dials és un álbum soberbio de un artista para mí nunca lo suficientemente valorado.


lunes, 13 de septiembre de 2021

THE CURE Kiss me, kiss me, kiss me (Fiction, 1987)


La poesía en el rock existe y el álbum Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me (1987) de los ingleses The Cure, es una prueba de esto.

Hace 30 años se publicó y logró impactar, no sólo en los listados pop, sino en la propia vanguardia de finales de los años 80.

Bajo la producción de Dave Allen y el propio Robert Smith, este trabajo és complejo desde su búsqueda sonora hasta en los textos de sus canciones.

Han pasado ya más de 30 años desde su publicación y este álbum aún me sorprende. Su inicio es contundente y la canción The Kiss és puro riesgo sonoro.

El viaje, a través de las letras nos proporciona paisajes llenos de melancólica oscuridad con temas como "The snakepit", "Like cockatoos", y la memorable "If only tonight we could sleep".

En su versatilidad, el Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me (1987)  logra crear obras perfectas de pop"Just like heaven", "Why can´t i be you?", "H


ot hot hot", y "The perfect girl" demuestran la capacidad de la banda de poder crear canciones sencillas y a la vez inolvidables, y en ese proceso aparecen letras que son poemas: "Catch", "One more time", "A thousand hours" y "How beautiful you are"; cada una de ellas, como un perfecto poemario, son literatura, banda sonora de la ausencia y de la ternura a la vez.

 Por supuesto, a la búsqueda de nuevas formas de sonido, como una especie de laboratorio de experimentación que le daría forma a la música de siglo XXI, en el álbum aparecen "All i want", "Torture", "Hey you", "Icing sugar", "Shiver and shake" y "Fight", justamente, el cierre del Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me.

De vez en cuando, el rock nos proporciona obras maestra, y el Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me (1987), 34 años después, suena nuevo, mágico e inspirador, es, en mi concepto, una obra de arte


lunes, 6 de septiembre de 2021

JOHNNY CASH At San Quentin (COLUMBIA, 1969)


Johnny Cash había tocado en prisiones desde 1957 y en 1968 dio un concierto en Folsom Prison del que salió un álbum en vivo. Sin embargo, el que ha tenido mayor resonancia cultural fue el concierto de la prisión de San Quentin, el 24 de febrero de 1969, en parte porque este penal californiano era de los que tenían pero reputación y en parte porque un equipo de rodaje de la televisión británica lo grabó.

Cash fue rumbo al oeste con la banda que habitualmente le acompañaba en sus giras: Marshall Grant (bajo), W.S. Holland (batería), Carl Perkins y Bob Wootton (guitarras) y Carter Family.

En aquel momento, George Jackson, de los Pantera Negra, era uno de los prisioneros, junto con la futura estrella del country, Merle Haggard, que cumplía condena por atraco de arma.

Cash se situó firmemente del lado de los prisioneros: vestía del mismo color que ellos, bromeaba con los guardias y fue célebre su interpretación de una canción nueva sobre el penal que incluía la empática frase “San Quentin, odio cada una de tus pulgadas).

Otros temas que mostraban sensibilidad con la situación de los reclusos fueron “Wanted Man”, “Starkville City Jail” y “Folsom Prison Blues”. También tocó sus canciones más míticas, “I walk the line” y “Ring of fire”.

Asi fue como surgió “San Quentin” el 31º álbum general de Johnny Cash, grabado en vivo en la prisión estatal de San Quintín el 24 de febrero de 1969 y lanzado el 4 de junio de ese mismo año. El concierto fue filmado por Granada Television, producido y dirigido por Michael Darlow. El álbum fue el segundo de la serie conceptual de Cash de álbumes de prisiones en vivo que también incluyó At Folsom Prison (1968), På Österåker (1973) y A Concert Behind Prison Walls (1976).

El álbum fue certificado oro el 12 de agosto de 1969, platino y doble platino el 21 de noviembre de 1986, y triple platino el 27 de marzo de 2003 por la RIAA. El álbum fue nominado para varios premios Grammy, incluyendo Álbum del año y ganó Mejor interpretación vocal masculina de country por “A Boy Named Sue”.

Ha habido varios lanzamientos con diferentes canciones y orden de conjunto. La foto de la portada del álbum de Jim Marshall se considera una imagen icónica de Cash, con el bajo de Epiphone Newport de Marshall Grant, famoso como silueta en primer plano.

Este concierto fue grabado para un LP en vivo y un documental televisivo para el Reino Unido. En el lanzamiento original del LP, se cambió el orden de las canciones y se cortaron varias canciones, probablemente por razones de espacio. Sin embargo, a pesar de las limitaciones de tiempo del formato LP de vinilo, ambas interpretaciones de la canción “San Quentin” (Cash aceptó realizar una repetición a solicitud del público) están incluidas en el álbum original. Algunas de las canciones fueron censuradas. A pesar del título de la versión lanzada en CD en 2000, en San Quentin (The Complete 1969 Concert)- el CD no contiene el concierto completo sin cortes, pero presenta pistas adicionales y un orden de ejecución que es paralelo al setlist real. En 2010, Sundazed Records reeditó el álbum en vinilo con el número de catálogo original de Columbia, LP 5362. El vinilo Sundazed reeditado es una copia exacta del registro original, excepto que la contraportada tiene un código de barras e indica que es un problema de Sundazed. Interpretadas pero no incluidas, se incluyeron las canciones ” Jackson ” y ” Orange Blossom Special”, que se incluyen en el lanzamiento del video del programa (ambas canciones se incluyeron en la prisión de Folsom)). De alguna manera, dos canciones se redujeron a la mitad de un paso (“Starkville City Jail” y “Blistered”), posiblemente debido al uso de otra máquina de cintas mientras se cambiaba la cinta de la máquina original.

Este fue el primer álbum de Cash grabado sin su antiguo guitarrista y fundador de Tennessee Two, Luther Perkins , quien había muerto varios meses antes. En el álbum, se escucha a Cash rendir homenaje a Perkins (quien no estaba relacionado con Carl Perkins , quien aparece en la grabación como guitarrista principal en varias pistas).

Dos canciones se interpretan en vivo en el escenario por primera vez durante el show: “San Quentin” y “A Boy Named Sue”. Según el biógrafo Robert Hilburn, ya se había tomado la decisión de que Cash interpretara “San Quentin” dos veces, ya que se consideraba la nueva canción principal del conjunto, aunque en el registro Cash hace parecer que el encore se debe a la demanda de la audiencia; El productor Bob Johnson finalmente eligió incluir ambas versiones de la canción en el álbum. De acuerdo con Hilburn, Cash espontáneamente decidió interpretar “A Boy Named Sue” durante el programa y ni el equipo de televisión ni su banda sabían que planeaba hacerlo (aunque él les advirtió con antelación al anunciar en el programa su intención de tocarlo); usó una hoja de letras en el escenario mientras Perkins y la banda improvisaban el respaldo.


PALACE MUSIC Arise, therefore (Drag City, 1996)

 Una vez más, Will Oldham con este trabajo emerge de la turbia neblina del Medio Oeste con otra ración de encantadoras y discretas reflexion...