miércoles, 9 de julio de 2025

LEÑO Corre, corre (Chapa, 1982)


 Mundial del naranjito, vuelco electoral -primera victoria socialista en democracia desbancando a Leopoldo Calvo Sotelo- precedido del Tejerazo un año antes, en estas Leño cogen sus petates y se marchan a Londres en busca de un sonido en estudio que por fin les haga justicia.

Nos encontramos ante un sonido contundente y con una ecualización muy acertada que termina resultando ser el disco que mejor suena de la banda, no sólo por sus temas sino también por el arreglo de los mismos. Composiciones como “La Fina” –blues-rock de barra de bar polvorienta- o “¡Que tire la toalla!” -prohibida en las principales emisoras de radio porque la letra contenía una crítica política demasiado ácida para la época- demuestran que tienen los engranajes más lubricados que nunca. Vuelven a sonar como en su primer disco de estudio y sin teclados; sólo tres, ni más ni menos, rock en estado puro sin ningún tipo de adorno innecesario.

Para este trabajo a


Leño le sentó muy bien el cambio de productor. El viaje fuera de las fronteras nacionales se amortiza con la primera escucha, aunque la opinión de la banda es bien distinta. Piensan que hubiesen grabado el mismo disco con la misma calidad sin salir de España, siempre que estuviesen en las manos de Carlos Narea. A pesar de no conseguir la repercusión internacional que pretendían -la revista Kerrang les dedica un mala crítica-, se muestran satisfechos con el trabajo realizado por primera vez en su historia.

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