ué "Get in the car". Sin duda este disco no recibió la misma acogida que los anteriores álbumes grabados en su segunda juventud.
El crítico de la revista NME le otorgó una puntuación de nueve sobre diez y dijo que «el disco en ningún momento hace aguas. Planea con un precioso empuje desinhibido». Describió la voz de McCulloch como «un instrumento pulido debido a los años, el amor y todos los momento mierdosos de en medio que lo han convertido a un estatus cautivador de cachemira derretido», mientras que describe el disco como «preciso» en cada segundo de sus escasos 38 minutos y medio. En Allmusic Stephen Thomas Erlewine le otorgó cuatro de cinco estrellas y comentó: «se parece en cierto modo a alguno de sus anteriores trabajos, no sólo el sonido, sino en términos de calidad». Mark Richard-San de Pitchfork Media comentó que McCulloch «tenía una voz reverberante y rica», añadiendo que «su calidad al cantar es perfecta».
Sin embargo Andy Gill de The Independent tomó una posición menos positiva diciendo que «el álbum es, como su título sugiere, el mero atractivo de una discusión con el consejero de sus carreras». Al describir el estilo del disco, Gill comentó que «realmente no ayuda que cada vez sean más mayores, ya que la banda parece que esté satisfaciendo su interés en Burt Bacharach y Jimmy Webb más abiertamente, a pesar de carecer de composiciones y melodías ganadoras». En su libro de 2003 The Rough Guide to Rock, Peter Buckley describe el disco como «un poco efusivo y en general decepcionante».

No hay comentarios:
Publicar un comentario