Sí es el tercer álbum de estudio de la cantante y compositora mexicana Julieta Venegas en el sello discográfico BMG de 2003. El álbum se grabó entre 2001 y 2003, en Buenos Aires con el productor Cachorro López y en Madrid de la mano del también argentino Coti. Julieta Venegas se desempeñó como coproductora en todo el proceso del álbum. Si bien el disco básicamente está compuesto de pop latino, sobresale el uso de influencias de electrónica.
Del álbum se extrajeron cuatro sencillos, "Andar conmigo" que casi inmediatamente se colocó en las primeras posiciones de listas de Latinoamérica y en México se mantuvo como número uno por 15 semanas consecutivas. En 2004 lanza "Lento" que logró posicionarse en las listas del Billboard Latino. El tercer sencillo "Algo está cambiando" que fue lanzado a finales de 2004, llegó a las primeras posiciones en Argentina, México y este fue su primer número uno en el Billboard Latin Pop. El disco tuvo muy buenas críticas. Sí la hizo ganar varios premios, su primer Grammy Latino por "Mejor álbum de rock vocal" y "Andar conmigo" fue nominada a "Grabación del Año" y "Canción del Año".
Este trabajo marcó una actualización en el sonido de las composiciones de Julieta Venegas respecto de los títulos anteriores. La influencia de la electrónica queda patente desde el comienzo hasta el final del álbum, tanto en la composición de los temas como en los métodos utilizados en el mismo .
Este disco de Bowie lo podriamos situar, al menos para mi, entre los mejores de sus trabajos más prescindibles, de su segunda división particular. Aun así le tengo un especial cariño. Trabajó nuevamente con Nile Rodgers, con quien ya logró el mayor éxito comercial de su carrera en Let’s dance (1983). Así pues, el disco tendría una clara orientación hacia la música de baile a la vez que los instrumentos de viento ganaban protagonismo. Para ello se recuperó al genial trompetista Lester Bowie y a su antiguo colaborador Mick Ronson. Este disco fue lo último que grabó Ronson, quien murió de cáncer al poco tiempo.
El primer single fue "Jump they say", una bailable canción cuya letra trataba sobre el suicidio del hermanastro de Bowie. Sonaba fresco y mucho mejor que en sus últimos discos en los ochenta, pero no iba más allá. El disco sonaba muy bien y la producción de Nile Rodgers era sensacional. Bowie ya no era el más moderno del mundillo musical pero tenía talento y clase de sobra. Es ahí donde Bowie demuestra que quien tuvo, retuvo, proyecta la imagen de un aseado cantante de otra época.
Temas como "You’ve been around", "Black tie, White noise" o "Miracle goodnight" nos traen a un Bowie que no toma riesgos, pero tampoco defrauda. El resto del disco era un compendio de versiones ajenas y temas instrumentales. Puro relleno, pero de calidad. En el apartado de las versiones, Bowie ataca el "I feel free" de Cream de manera sorprendente así como hace suya el "I know it’s gonna happen someday" de Morrissey, curioso lo del ídolo que versiona a su fan. Y si de fans hablamos, Bowie siempre fue fan de Scott Walker y de ahí su cover de "Nite flights". Incluso se atreve con un par de instrumentales compuestos para su boda el año anterior ("Pallas Athena" y "The wedding", quizás lo menos interesante del conjunto) y el jazz de "Looking for Lester".
Black Tie, White Noise nos devolvió a David Bowie al mercado discográfico, fue un correcto disco de transición de una estrella del rock acomodada en sus laureles por demasiado tiempo y al que le empezaba a picar nuevamente el gusanillo por la música.
Aunque ya podía atisbarse vagamente lo que Le Mans llegaría a ser, con su primer disco aún quedaba camino por recorrer. Precedidos por la experiencia que Aventuras de Kirlian les había proporcionado, Le Mans supondría un paso más hacia la madurez. En el 91 el grupo cambiaba su nombre y fichaba a Gorka, quien se encargaría de la batería. Tras rechazar un contrato discográfico, ya como Le Mans, el grupo decide elaborar por sí mismo el disco y buscar más tarde quien apostara por éste. No tardaría mucho en ocurrir, pues el mismo año de su grabación, 1993, el sello Elefant decidía editarlo. Este primer disco, homónimo, supuso un comienzo, una carta de presentación que nada o poco tendría q ver con lo que vendría después: un segundo trabajo, que el grupo se apresuró a sacar descontento con el resultado de su debut y más cercano al sonido buscado.
Le Mans (1993) es un compendio de doce temas repletos de sencillez e inocencia. Sonidos rodeados de simplicidad, donde las primeras emociones y el despertar al amor son el eje central del disco, que encuentra en un giño descarado a Orange Juice titulado “H.E.L.L.O.” su máxima expresión. “Deseo de todas formas decirle la verdad / No sé que pasa ya llevo diez días no me atrevo a hablarle claramente decirle cuanto le quiero y marcharnos a cenar / quieres tomar café hay una tele en ese bar / (…) Sabes que quiero hablarte y no sé como empezar”.
El toque de distinción corre a cargo de la breve “Lucille”, un tema instrumental de escasos cincuenta y cinco segundos que marca el final del disco. Un cambio donde los dos temas que le suceden (muy nutritivos ambos), “Pescado y vino” y “Manzanas y naranjas”, parecen romper con el resto de canciones y dar un adelanto de lo que estaba por llegar, Entresemana ( 1994), Le Mans en estado puro.
La historia de Doctor Explosión se remonta al verano del 89 en Gijón, cuando Jorge Muñoz-Cobo, Álvaro Coella y Félix Domínguez dieron rienda suelta a sus inquietudes artísticas. Quince años después y con varios cambios en la formación, el grupo asturiano resumió su trayectoria de garage punk en el doble disco Totus Tuus . Doctor Explosión, con Jorge Muñoz en la guitarra y la voz, Pibli a la batería y Ángel Kaplan al bajo, subsistieron al paso del tiempo a base de hacer lo que les gustaba y «apoyados por las ganas de vivir, el cachondeo, el garage , la diversión, el pop y el rock, y a la vez una filosofía seria de vida fundamentada en la música», explicaron.
Tras un primer álbum para Romilar D y varios EPs de su propio sello, Thunderpussy, ficharon con la independiente Subterfuge. Todo ello aparecía resumido en este Totus Tuus , y que dividia su carrera entre once temas en «lengua culta» (el español) y diecisiete en «lengua bárbara» (el inglés).
A destacar en él, como no, sus dos rompepistas "Dracula ye-ye" y "La chatunga", aunque aquí hay manadanga de la buena para dar y tomar...."Eres feo chaval", "Hey little girl", "Wasting my time", "Surfing Turd" o "Mata la tuna" deberían estar en las cubetas de cualquier aficionado a los Fleshtones, Steppes o Flamin' Groovies que se precie!