lunes, 26 de septiembre de 2022

DELUXE Fin de un viaje infinito (Virgin, 2007)


En este trabajo Xoel Lopez demostró una capacidad para componer himnos pop, melodías increíbles, y unas letras de las que no se te olvidan. Un disco que no tiene una canción mala y en el que la mayoría rayan a gran altura. "Colillas en el suelo" comienza como una maravilla pop en el que destaca el piano y su letra. En "Gigante" adopta un tono más electrónico, que será una excepción, que da paso a "Tendremos que esperar", una de las cumbres del disco, una canción melancólica a más no poder y con una sección de viento poderosísima. En "No es mi primera vez" sobresalen las guitarras y de nuevo la letra. "Rostro de actriz" es una canción preciosa, un comienzo acústico que va creciendo, destacando el sonido de la trompa a cargo de Julián López. Y en "Ver en la oscuridad" adopta un tono más festivo y alegre.

"Réquiem (No fui yo)" es una canción también potente y el tramo final está entre lo mejor del disco, primero con esa maravilla que es "De tanto callar", un tema de melancolía profunda, con una letra soberbia y que va increscendo, "Simone" recupera el pulso más dinámico con una sección de vientos que se impone y "El amor valiente" se convierte en otra de las cimas del disco, una melodía brutal, una letra para enmarcar, y el contrapunto que suponen la armónica y el saxofón. "A un metro de distancia" es un tema de pop bailable con Rubia haciendo los coros. Y el final es para una amarga "Fin de un viaje infinito", una letra más críptica, unas guitarras eléctricas más presentes.

Fin de un viaje infinito es un gran trabajo, un disco en el que se intuye un poco esa evolución que culminará con la carrera en solitario de Xoel López, un disco donde funciona ya más como un cantautor que como una banda. Recordar a Deluxe no está de más y volver a escuchar estas canciones nos devuelve una sonrisa, aunque cargada de melancolía.


jueves, 15 de septiembre de 2022

A.R. KANE i (One Little Indian, 1989)


A.R. Kane fue un dúo formado en 1986 en Reino Unido por los músicos Alex Ayuli y Rudy Tambala. Simon Reynolds los catalogó en su momento como "el gran grupo perdido de los 80" porque su música merecería un reconocimiento que, en buena medida, se han llevado algunos de sus discípulos.

De no ser por ellos se haría interminable la lista de  grupos que jamás habrían llegado a hacer brotar el espíritu indagador en su ADN. Entre los casos más representativos, se encuentra la plana mayor de grupos británicos más interesantes, nacidos entre 1988-1994. Veamos: My Bloody Valentine, The Pale Saints, Slowdive, Main, Scorn, Papa Sprain, Disco Inferno, Seefel… ¿Más que suficiente, no?

Este segundo trabajo parece una bola de cristal que profetiza prácticamente todos los desarrollos musicales importantes de la década de los 90; desde el reluciente techno de "A love from outer space" hasta el dub líquido de "What's all this then?", desde el alienígena drone-pop de "Conundrum" hasta el siniestro shoegazer de "Supervixens", todo está aquí, una hoja de ruta clandestina para innumerables bandas a seguir. Impresionante en su alcance y positivamente épico en sus ambiciones, el álbum está vagamente organizado en cuatro suites sónicas que contienen cuatro pistas cada una, divididas por una serie de interludios de ruido comodín; la música cambia y muta constantemente, volviéndose progresivamente más profunda y oscura con cada canción que pasa.

Desde 1994 que editaron su tercer y último disco han permanecido
ocultos y carentes de la exposición mediática de otros grupos y discos de esa época, y la crítica especializada coincide en señalarles como uno de los grupos más injustamente ignorados por el gran público.

lunes, 12 de septiembre de 2022

THE LOW ANTHEM Smart flesh (BELLA UNION, 2011)


Si esto no és lo primero que lees de Smart Flesh , es probable que ya sepas que The Low Anthem grabó gran parte del disco con un grupo de amigos en una fábrica abandonada cerca de su ciudad natal de Providence, Rhode Island. Comienza con una versión del estándar de George Carter "Ghost woman blues", una bonita muestra de su compatibilidad armónica que establece el hilo temático del LP. El sonido cavernoso de Smart Flesh lo distingue de su álbum anterior,  Oh My God, Charlie Darwin (2008), y añade a las armonías. Pero aquí siguen más o menos obsesionados mausers como Bob Dylan, Tom Waits, Leonard Cohen, The Band, o incluso Cat Stevens.

 The Low Anthem son versos libres en el museo de la tradición popular estadounidense, confundiendo tempos arrastrados con seriedad, arreglos en blanco con trascendencia de himnos y melodías. En "Boeing 737" se inventan una especie de colaboración extraña entre Pig-Pen y Arcade Fire.

The Low Anthem carecen de la vibra complaciente y llena de éxitos de unos Mumford & Sons, o la seriedad de los Avett Brothers, pero estos siempre han tenido entre ceja y ceja la idea de agitar la sangre, irritar el alma y ser emocionantes, algo de lo que carecen muchas luminarias indies de hoy en dia.

PALACE MUSIC Arise, therefore (Drag City, 1996)

 Una vez más, Will Oldham con este trabajo emerge de la turbia neblina del Medio Oeste con otra ración de encantadoras y discretas reflexion...