miércoles, 17 de marzo de 2021

JAPANDROIDS Near to the wild heart of life (ANTI-, 2017)


Near to the wild heart of life empieza bien, de hecho empieza en su cima con el tema que le da título. Exultante, tiene todos los ingredientes que hicieron de Celebration rock (2012) un disco para celebrar. La excitación al escucharlo está asegurada, ¿cuántos momentos más así nos deparará el disco? lamentablemente, ninguno. Nos conformaremos, por ejemplo con esa agradable aproximación al croon-rock springsteeniano de "North east south west". El viraje folkie parece tener que ver con un mayor enraizamiento en el continente americano, y es un viraje correcto. Como correctas son "True love and a free life of free will" o "No known drink or drug". Son canciones en las que trabajan muy bien esas producciones que podrían tener lo mismo U2 que Snow Patrol y que parecen basarse en un universo lírico que tampoco es precisamente el de Dylan.

Esta espiral de creativamente destructiva madurez les lleva a tocar fondo con los efectos electrónicos de la dupla que forman la canción más corta y más larga del disco, hablo de la absolutamente inane "I'm sorry (for not finding you sooner)", demasiado pretenciosa, y en segundo lugar la eterna, en el sentido negativo de la palabra, "Arc of bar", que suena a 90's pero no a los que nos gustaría, evoca las producciones pop más insípidas de la época, esas que sampleaban guitarras a base de sintetizadores. Y cuando estás perdido en el tedio que con tanto empeño crean, piensas: ¿es esta la misma banda de "Young hearts spark fire"? ¿la misma que incluyó un cover de The Gun Club en su segundo disco? 

Tras tamaño tiro en la pierna, tampoco el pop brioso de "Midnight to morning" consigue redimirles por mucho que el tono redentor sea algo muy buscado en esa producción que sueña con llevar el rock de corte americano a las cotas más épicas del pop. Al menos "In a body like a grave" consigue, a base de repetición, cerrar el disco en un tono acústico que  resulta más conciliador con su antigua esencia que otros. Al menos, recupera un poco ese cierto aroma a cerveza, que la mayor parte del tiempo, sabe a light.


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