martes, 29 de agosto de 2023

LOS ENEMIGOS Un tio cabal (GASA, 1988)

Un Tío Cabal se queda a medio camino entre los aires salvajes de Ferpectamente (1986) y la genialidad de La Vida Mata (1990). Es un disco imperfecto, pero, aún así, contiene algunas de las canciones más emblemáticas del grupo, como “Yo, el Rey”, “John Wayne” o “¿No amanece en Bouzas?. Fino Oyonarte entra en el grupo sustituyendo a Michi Gónzalez al bajo y quedarse para siempre, lo que repercute muy positivamente. Como invitado aparece Ángel Muñoz, Reverendo, enriqueciendo el sonido con su piano y el órgano hammond.

“Soy un ser humano” tiene aires de rhythm and blues, “Un tío cabal” mantiene los desarrollos anteriores pero le falta intensidad; “Sanchidrián” sube la temperatura y aumenta la velocidad para cumplir esquemas roqueros clásicos. Entonces llega “Boquerón”, medio tiempo con subidas y bajadas marcadas por riffs contagiosos. "Yo, el Rey" és rock manso pero intenso. Y hay referencias a “La Chaqueta Metálica” (Kubrick, 1987) en “John Wayne” –“¿Eres tú John Wayne?”, preguntaba un recluta a su sargento en la excelente película del director americano, conjugando chulería y pena. “¿No amanece en Bouzas? (Delirio Vigués)” es, como indica el subtítulo, un delirio marca de la casa, con referencia al barrio de Bouzas en Vigo, en el que Josele asegura que le dió un viaje muy fuerte tras haber ingerido unas setas, amaneciendo en una casa que no conocía.

La composiciones y el sonido mejoran con respecto a su debut, pero pierden en cierto modo el lado salvaje y la urgencia respecto a él, lo que hace que también se zozobre en cuanto a intensidad se refiere. Sirve como antesala de su mejor trabajo.

miércoles, 16 de agosto de 2023

QUIQUE GONZALEZ Pajaros mojados (UNIVERSAL, 2018)


En Pájaros Mojados, grabado íntegramente junto a la banda con la que actuaba en directo, el buen hacer de sus conciertos se ve reflejado en un disco magistralmente instrumentado y electrificado de forma apenas apreciable, otorgando un toque especial al trabajo. Se trata de un disco maduro, que goza de la fuerza de Personal (1998) y del intimismo de Salitre 48 (2001), a la vez que se adentra en terrenos más inexplorados como el soul o el jazz, demostrando a los que le clasifican como cantautor que esa etiqueta le queda algo corta para sus atrevidas y polifacéticas aspiraciones.

Pese al diverso repertorio que ofrece este álbum es fácil identificar los temas más destacables, entre los cuales se encuentra “Pequeño rock and roll”. “Aunque tú no lo sepas”, canción compuesta por Quique González y que popularizaría Enrique Urquijo, aparece aquí versionada de manera magistral, sin eclipsar la belleza del tema cantado por el de Los Secretos, y añadiéndole más delicadeza e intimidad, desnudándola al tan sólo hacerse acompañar de una batería apenas apreciable y un delicado piano. 

“Miss camiseta mojada” o “Fiesta de la luna llena” se convierten en dos cortes llenos de energía positiva en un trabajo alegre pero algo insulso, ya que (sí, las comparaciones son odiosas), inevitablemente sale perdiendo respecto a sus dos anteriores trabajos. Un álbum en el que son destacables los esfuerzos compositores de Quique por lograr no solo una melodía bonita, sino un resultado de calidad, pero algo carente de la intimidad que caracteriza la esencia del artista.

lunes, 14 de agosto de 2023

MARTIN STEPHENSON AND THE DAINTEES Salutation Road (KITCHENWARE, 1990)

La marca inglesa de folk rock de Martin Stephenson experimentó una especie de traducción cultural en Salutation Road. Para este álbum, viajó a los EE. UU. para trabajar con el productor y guitarrista de Los Ángeles, Pete Anderson, y el ingeniero Dusty Wakeman. En ese momento, Anderson y Wakeman eran más conocidos por su participación en el floreciente sonido de Bakersfield de la década de 1980, especialmente por su trabajo con Dwight Yoakam. La unión con estos estadounidenses junto con la participación de un grupo estelar de músicos de su círculo fue una propuesta deliciosa.

 Los dos primeros álbumes de Stephenson, Boat to Bolivia )1986) y Gladsome, Humor & Blue (1988) habían mostrado una gama estilística considerable; esa versatilidad no se ve disminuida aquí. Trabajando dentro de su lenguaje familiar de folk-rock, Stephenson incorpora la acústica simple "Morning time", números más jazzísticos "Heart of the City" e incluso una pizca de ritmos latinos "Long hard Road". Con su ritmo suave y tonos soleados, este último es el tema más destacado.

 Aunque la realización de Salutation Road llevó a Stephenson lejos de casa, no abandonó sus raíces en el noreste de Inglaterra. Esto es especialmente claro en términos temáticos, ya que Stephenson rinde homenaje a sus orígenes en Geordie en la canción principal con sus metales alegres y en "Big North lights", que se ve realzada por la cálida melodía del Hammond de Skip Edwards. "Left us to burn" da una mirada más politizada al noreste, denunciando la traición del gobierno de Thatcher a los mineros del carbón de la región en la década de 1980.

 En comparación con sus grabaciones anteriores, los extensos arreglos de Salutation Road ofrecen un escenario más grandioso para el talento de Stephenson como cantante y compositor. Sin embargo, algunos podrían argumentar que su personalidad está algo oscurecida aquí y que este álbum carece de la sencillez de su mejor trabajo, Boat to Bolivia
.

 

jueves, 3 de agosto de 2023

ANTONIO VEGA No me ire mañana (Polygram, 1991)


No Me Iré Mañana es la primera entrega en solitario de Antonio Vega. Tras la separación de Nacha Pop en 1988 rompe el silencio con este disco que pone de manifiesto quién portaba la magia creativa en el grupo. Un disco intenso de principio a fin, con una voz que transmite emociones con facilidad y unas guitarras privilegiadas. 

Abre “Háblame a los ojos”, un medio tiempo con una voz y unas guitarras que aportan la sensibilidad y la intensidad necesarias para darnos cuenta de que estamos ante algo grande. Una canción que Antonio definió como “una ácida autocrítica a mi invencible timidez”. “Esperando nada” és pop fresco y alegre, acercándose a los 80.

“Lo mejor de nuestra vida” trata sobre las rupturas, sobre las sensaciones que invaden nuestra mente cuando todo se termina, suaves despedidas entre potentes riffs de guitarra que ponen la electricidad a uno de los temas más rockeros del disco. “Tesoros” trae la calma, un sonido acústico envuelve la voz de Antonio que nos recuerda el valor de su archivo interior. “La última montaña” evoca sensaciones y sentimientos, poesía y naturaleza, recreando esos pensamientos que nos inundan cuando nos damos cuenta de lo pequeños que podemos llegar a ser.

 “Se dejaba llevar por ti”, una de sus cimas creativas. Atmósfera oscura y gris, las drogas en primer plano y una voz que trae la magia y la emoción consigo, Antonio comenta sobre ella que “es la sensación que tengo cuando no me ata nada”. “Mis dos amigos” está dedicada a su hermano Carlos Vega, autor de la música, y a su cuñada, Mercedes.

Cierra “No me iré mañana”, medio tiempo pausado con aires de denuncia sobre el abandono del planeta sin renunciar a la poesía, para poner el broche a un magnífico disco de debut, en el que no sobra ni falta nada. Sin duda este és uno de esos (pocos) discos que crecen con el tiempo, una maravilla al alcance de muy pocos.

PALACE MUSIC Arise, therefore (Drag City, 1996)

 Una vez más, Will Oldham con este trabajo emerge de la turbia neblina del Medio Oeste con otra ración de encantadoras y discretas reflexion...