lunes, 27 de diciembre de 2021

ALASKA Y DINARAMA No es pecado (Hispavox, 1986)


En 1986 llega el momento de sacar un nuevo disco y el listón ha quedado muy alto, tanto a nivel creativo como comercial. El directo del grupo va a tener que adaptarse al momento de éxito y a las grandes giras. Así, hay una serie de personas que abandonan el grupo por desaveniencias con el resto. Conformado definitivamente como trío, Dinarama serán a partir de ahora Nacho Canut, Carlos Berlanga y, por supuesto, Alaska. Juan Carlos Aured, procedente de La Frontera y de Los Vegetales, el grupo de los hermanos Canut, se incorpora como acompañante a la batería, aunque en el estudio es sustituida por percusiones electrónicas. Para el directo, volverá Luis Miguélez a la guitarra a pesar de no haber participado en la grabación.  Para la grabación del álbum cuentan de nuevo con Nick Patrick en la producción. Este disco es más electrónico, más disco y más soul, sigue habiendo arreglos de cuerda y viento, aunque menos que en el álbum Deseo carnal (1984).

El primer sencillo es "A quién le importa", que por su letra se ha convertido en la canción más emblemática y versionada de Alaska y Dinarama. Además, se ha convertido en todo el mundo de habla hispana en el himno gay favorito. El éxito de este primer sencillo es comparable a cualquiera de los del disco anterior, ya que es número uno de ventas varias semanas. El álbum también tiene una gran acogida en su lanzamiento, alcanzando también el número uno de ventas. Sin embargo, el número total de copias vendidas no alcanza a la del disco anterior, rondando esta vez el medio millón de copias.

En América, especialmente en México, sí obtiene un éxito similar al álbum Deseo Carnal. Esto motiva ya en pleno 1987 una gira de conciertos por toda América. Posteriormente al primer sencillo, se lanzan otros, como "La funcionaria asesina", "Un millón de hormigas" y, una de mis favoritas de todos los tiempos de Alaska, "Sólo creo lo que veo". Aunque también tienen éxito y una gran difusión en la radio, no son equiparables al primero. Entre tanto prosigue con gran éxito La bola de cristal con Alaska al frente.

lunes, 20 de diciembre de 2021

EL PECHO DE ANDY (ROCCO, 1986)


 El Pecho De Andy fué un grupo toledano que a mediados de los 80 nos voló la cabeza a muchos, su música bebía de fuentes en aquellos dias bastante poco exploradas por aquí, The Chameleons, The Church, The Cure, Golpes Bajos, The Psychedelic Furs,  Décima Víctima, The Velvet Underground, etc.

Este fué el primer MiniLp antés de su único disco largo publicado en 1988, y todo él no tiene desperdicio:


"El arrozal"... puede que sea su canción más conocida, un verdadero himno,  La Habitación Roja la incluyó en su disco de versiones Para Tí (2004)

"Ultima combinación"... o como mezclar la onda siniestra con el jungle pop más saltarín.

"Vuelo nocturno"... me encanta, todos los adalides del dream pop tendrían que tomar nota.

"A años luz"... aquí la influencia para mí más clara és la de los primeros The Church.

"Anochecer en Tahiti"... siguen por derroteros de las antípodas, The Church, The Triffids, Go-Betweens.

"Brillan tus lágrimas"... para mí una pista de lo que sería su siguiente trabajo, más contundente.

"Fighting Temeraire"... editado como segundo single y todo un éxito en Perú, en donde todavía se les idolatra.

"Morgana y ginebra"... breve instrumental para cerrar un trabajo inolvidable.


En 2016 y después este 2021
se volvieron a reunir para una serie de conciertos, pero donde esta la verdadera esencia de El Pecho De Andy és en estos dos trabajos.






lunes, 13 de diciembre de 2021

THE AFGHAN WHIGS 1965 (COLUMBIA, 1998)


 1965 acabó siendo (de manera momentanea) el canto del cisne de los inigualables Afghan Whigs. Greg Dully dejaba atrás la profundidad y crudeza de su anterior disco el sublime Black Love (1996) y entregaba esta obra mucho más directa, que bebe tanto del pasado como del presente y que acabó siendo todo un clásico y uno de sus mejores trabajos. En este disco titulado como el año de nacimiento de Greg confirman algo de lo que ya habían mostrado, personalidad, actitud y clase, muuucha clase.

Funky Soul mezclado con la pasión del Rock és el coctel perfecto para este artefacto, desde su apertura con la sexual "Somethin' hot" hasta su cierre con la instrumental "The vampire Lanois", aunque para mí no llega este trabajo a las cotas de sus dos obras maestras Gentlemen (1993) y Black Love (1996).

Hablar de sus temas és hablar, además de los antes mencionados, del sonido Motown de "Crazy",  la energía de "Uptown again", una de sus mejores canciones pop de toda su discografía "66" y en "Citi Solei" se adentran en los pantanosos terrenos sureños. Hay lugar , como no, para el funk en "John the Baptist", el medio tiempo de "The slide song", otra vez a vueltas con el soul más lascivo en "Neglekted" para acabar antes de la coda final con un tema de intensidad creciente como és "Omerta"

domingo, 5 de diciembre de 2021

PATA NEGRA Blues de la frontera (Nuevos Medios, 1988)





 En 1988 se publicó el disco Blues De La Frontera de Pata Negra. El disco tiene un sonido metálico, poco afinado, parece que se hizo una mezcla rápida y probablemente con poco dinero. Sin embargo el disco representa la anarquía, la libertad y la naturalidad en la creación y en la interpretación.


El trabajo es la frescura de Rafael Amador, el talento y la fuerza de Raimundo Amador y el ingenio y el talento de ambos para hacer canciones que nunca se terminarían. Tiene además el sonido de la calle, de la improvisación y la capacidad de mezclar sonidos de todos los géneros: swing, rock, blues, jazz, reggae y de reproducirlos todos en un flamenco con características únicas.

Con Blues De La Frontera Pata Negra ha dado en el blanco de una diana que, mucho me temo, está más allá del alcance de los que solo ven en la fusión de flamenco y rock una mera anécdota. Temas como “Camarón”, “Calle Betis”, “Yo me quedo en Sevilla” o “Bodas de sangre” desconcertarán a antiguos seguidores que nunca han llegado a apreciar la diferencia entre Ketama y Los Chichos, por poner un ejemplo.

Pero al escuchar este LP a mí me da la sensación de que el grupo se lo pasa igual de bien tocando estas rumbas, muy especiales, que haciendo jazz –“How High The Moon” –, reggae –“Lunático”– o tamizando composiciones de un tipo, Romero Sanjuán, que, otra vez para mí, solo adquiere interés cuando es versionado por los hermanos Amador –“Pasa la vida”–.

Las letras de Ricardo Pachón y Carlos Lencero evaporan las esencias del sur profundo –el de aquí, el otro es una ilusión–, las colaboraciones de Rafael Riqueni, Juanjo Pizarro o Marinelli refuerzan, entre otras, el resultado. Y ante disco tan geométrico permanece la anécdota improvisada de la chica que llega a hacer palmas y termina cantando –Charo Manzano debería pensar en hacer carrera en solitario, Esto es blues, blues gitano.

PALACE MUSIC Arise, therefore (Drag City, 1996)

 Una vez más, Will Oldham con este trabajo emerge de la turbia neblina del Medio Oeste con otra ración de encantadoras y discretas reflexion...